Beneficios de aprender cosas nuevas a lo largo de nuestra vida

Al aprender se adquieren conocimientos y habilidades que nos van a permitir mejorar como personas. Sin embargo, en ocasiones se nos olvida aprender. Esto ocurre cuando las rutinas y las actividades diarias nos dejan poco tiempo.

Pero el aprendizaje es muy importante, tanto para nuestro cerebro como en nuestros hábitos. Debemos incorporar nuevas habilidades sin importar la edad que tengamos.

Evidentemente, cuanto más nos interese el tema, más enfoque pondremos en el aprendizaje. Para aprender es necesario encontrar algo que nos motive o nos sorprenda. Esto hará que nuestro cerebro salga de su estado de comodidad. Además, hoy en día puedes aprender cualquier materia fácilmente desde casa. Plataformas como Linkia te permiten ampliar conocimientos de la manera más sencilla y práctica.

Anteriormente se creía que el desarrollo neuronal terminaba sobre los 25 años. Sin embargo, en la actualidad, diferentes estudios confirman que gracias a la plasticidad del cerebro podemos seguir aprendiendo durante toda la vida.

Con la práctica o el entrenamiento de una nueva habilidad ayudamos a que nuestro cerebro produzca una mayor cantidad de mielina. Gracias a este proceso las neuronas potencian su rendimiento, conectando mejor entre ellas. Esto favorecerá a que nuestro cerebro incorpore nuevos conocimientos.

Cualquier nueva actividad que practiquemos nos ayudará a salir de la rutina, pudiendo transformar horas de ocio en tiempo productivo. Hacer cosas monótonas puede influir en nuestro estado de ánimo.

El romper esa monotonía es una de las mejores decisiones que se pueden tomar. Tener curiosidad por aprender un nuevo idioma, tocar un instrumento musical, aprender a cocinar, practicar un nuevo deporte… son algunas de las innumerables nuevas actividades que se pueden aprender.

 

Beneficios de seguir aprendiendo

Poseeremos más herramientas para resolver cualquier dificultad. Al tener mas información podemos combinarla de más formas para ingeniar respuestas a situaciones diarias.

Nos convierte en personas más valientes, ya que perdemos el miedo a probar nuevas cosas. Si algo no salió como lo esperabamos, probar una nueva actividad también es un aprendizaje.

Permite ampliar el círculo de amistades y conocer gente nueva. El asistir a clases o talleres puede ayudarte a encontrar personas que compartan tus mismos intereses.

Ayuda a conectar tus sentidos.  Por ejemplo, al aprender a tocar un instrumento tienes que concentrarte y coordinar cada movimiento. Lo mismo con algún deporte, tu cuerpo aprenderá movimientos que quizás nunca hayas hecho anteriormente.

Disminuye el estrés y la ansiedad. Concentrarnos en aprender algo interesante nos motiva a seguir avanzado y ayuda a nuestra autoestima.

Aprender cosas nuevas puede llevar un tiempo, pero se puede empezar poco a poco. Aunque parezca complicado, no te detengas, nadie empezó siendo un experto en todo. Nunca es tarde para aprender.

 

Vota este artículo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *